lunes, 11 de mayo de 2020

TUBERCULOSIS





Introducción.-

Se trata de una enfermedad infecciosa causada principalmente por la bacteria  Mycobacterium tuberculosis, y que dependiendo del órgano al que afecte, producirá una serie de síntomas de gran variedad. A lo largo de la historia, la tuberculosis ha sido conocida por diversos nombres como pueden ser peste blanca o mal del rey.

La tuberculosis afecta principalmente al pulmón, por lo que la principal vía de infección son las secreciones respiratorias que profieren personas ya infectadas con esta enfermedad. Con tan solo respirar el mismo aire que respira un enfermo de tuberculosis, una persona puede quedar infectada.


Historia.-

Para saber sobre el inicio de la tuberculosis tenemos que retornar a la época del paleolítico, donde datan evidencias de casos de esta enfermedad en restos neolíticos precolombinos. En la Edad Media se hicieron las primeras pruebas que permitieron saber más sobre esta enfermedad. También en esta época se propagó la creencia de que reyes como el de Inglaterra o Francia podían curar la enfermedad con tan solo tocar a los enfermos, es por ello que se conozca también como “mal del rey”.

Fue en el siglo XVIII cuando la tuberculosis alcanzó su máximo apogeo, concretamente en Europa Occidental. Este crecimiento fue causado entre otros motivos por malas ventilaciones, una mala nutrición, un pobre saneamiento… En este tiempo se dio a conocer la enfermedad también como “peste blanca”.




El punto más importante a destacar en la historia de la tuberculosis tiene lugar en el año 1882, cuando Robert Koch identifica al causante de este mal, un microorganismo al que le puso el nombre de bacilo tuberculoso. El experimento de Koch consistía en una tinción, y a continuación se cultivaba el bacilo para su reproducción tras ser inyectado en animales destinados a la experimentación. Este avance permitió el desarrollo de la investigación, el tratamiento y la cura de esta enfermedad.

El primer sanatorio para el tratamiento la tuberculosis surgió en Silesia (Alemania). Gracias a la implantación de estos sanatorios, se propagaron una serie de antibióticos que fueron fundamentales para la cura de la enfermedad.




Síntomas.-

En algunos casos la tuberculosis suele ser crónica y los síntomas de esta enfermedad son muy diversos, aunque pueden tardar en aparecer entre meses y años. Algunos de los síntomas son:

– Cansancio muscular.
– Pérdida tanto de apetito como de peso.
– Tos intensa con sangre o esputo.
– Fiebre, diarrea.
– Dolor torácico.



Tratamiento.-

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tuberculosis es una enfermedad que aunque es muy peligrosa y contagiosa, tiene tratamiento y por lo tanto cura. Una intervención quirúrgica es algo complicado y poco eficaz, por lo que el tratamiento principal se basa en la distribución de medicamentos durante un período aproximado de seis meses. Los medicamentos son exactamente cuatro: isoniazida (INH), rifampicina (RIF), etambutol (EMB) y pirazinamida (PZA). Este tratamiento incluye el seguimiento, el apoyo y la supervisión de personal sanitario experimentado; ya que sin esta ayuda la cura de la enfermedad es inviable, e incluso puede provocar propagación mayor.

Según datos de la OMS, se estima que se han salvado alrededor de 43 millones de vidas a través del tratamiento específico para la enfermedad, en un período estimado entre los años 2000 y 2014.




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